Soñé con un terremoto se caía parte del techo en casa de mi mamá.
Soñé que en el trabajo había un malentendido y alguien quería hacerme quedar mal.
Soñé que viajaría con mi mamá en tren a un lugar de donde no regresaríamos, estábamos juntas formadas en la estación del tren; pero habíamos olvidado empacar cosas. Entonces regresaba volando a casa, aprendía que debía usar la temperatura en las corrientes de aire, corrientes cálidas para subir y frías para descender, entraba a casa y preparaba una bolsa con dos chamarras, dos pantalones, dulces, una pluma y papel.
Por la noche soñé con una casa blanca a la orilla del mar, se escuchaba el sonido del oleaje a través de la ventana. Después iba a una segunda casa muy parecida pero cerca de avenidas, se escuchaban el ruido de los carros y la gente en la calle, como si estuviera en la ciudad. Quise regresar a la primera casa, iba a comprarla (o más específicamente alguien iba a comprarla para mi), llegué cuando era de noche, había gente (al parecer de mi trabajo) que no conozco y no me dirigían la palabra. Salía a un balcón con mi madre y juntas caminábamos por la playa. Del lado derecho había otra casa muy diferente con tres pisos, fachada marrón y habitaciones redondas y techos en forma de cúpula, se veían luces en las habitaciones. Le dije a mi mamá que no me gustaría vivir en una casa así de grande por qué al existir más espacio cabía la posibilidad de distanciarse más con las personas y desaparecer.
Había otra escena en mi sueño, donde alguien me esperaba, pero ya no la recuerdo bien…
Soñé que presentaría un examen por la noche, no estaba preparada era una materia como cálculo, nunca puse atención en la clase, el examen estaba lleno de fórmulas y figuras aritméticas. Pensaba hacer trampa y sacar mi cuaderno de apuntes (que en realidad no tenía mucho) o sentarme junto a alguien que supiera para copiar. El examen se suspendió y se haría al siguiente día… pero mi estrategia sería la misma.
Me quedé dormida en el sillón por la tarde, tuve un sueño. Estaba en una casa llena de gente que no conocía (ni la gente, ni la casa), algunos niños tomaban mis libretas de dibujos y hacían dibujos increíbles, mucho mejores que los míos, con técnicas que yo misma desconozco. Un señor, creo que era su padre, veía mi molestia por que tomaron mis cosas; se paraba frente a mí y me decía que si no me había dado cuenta que lo que tenía se había multiplicado por 100 en la mesa y era así. Después una ventana se abría y la cortina blanca que tenía se desprendía y salía volando, era imposible recuperarla. Salí de ese lugar llegué a una choza en un monte, el piso era de tierra y yo caminaba descalza, sentí que nunca había estado en otro lugar donde me sintiera más cómoda. Levantaba la mano izquierda con la palma y los ojos mirando hacia el cielo y giraba, como giran los derviches, y de pronto era otra persona. Sentí que en ese lugar se podía hacer magia. En medio del campo había una puerta de madera, podía ver a través de ella y era un lugar lindo con muchas mesas blancas y ahí encontraría a alguien y empezaría una historia; pero no entré y en ese momento, desperté.
Ayer me dió insomnio, cuando por fin me dormí soñé que era una doctora especialista en neonat0logia y trabajaba en un hospital privado increíble, con estudiantes a mi cargo. Era gamer de rpg’s los fines de semana y tenía un romance tórrido con un actor de telenovelas famoso en los 90’s. Se estaba poniendo interesante el drama justo cuando sonó la alarma y tuve que levantarme para terminar el trabajo de la guardia.