Soné que me encontraba en una explanada llena de gente, entre dos edificios muy antiguos. Atardecía. Un viejito me murmuraba algo al oído, yo me apartaba y le decía algo ofensivo, luego me alejaba. En la bolsa de mi pantalón
llevaba una llave con la que podía manipular el tiempo y bajo el brazo llevaba escondido, un libro negro con un ojo en la portada. Supuestamente si lo sostenía en mi mano y lo pensaba podía volverme invisible, pero no lo hacía, seguía caminando. En el piso habían mantas con diferentes cosas que se vendían como aretes y libros viejos, una especie de tianguis muy atascado, a lo lejos podía ver una calle por la cual saldría de ese lugar, trataba de abrirme paso hacia ella y en mi camino, no me fijaba y tropezaba con una manta, perdía el libro... lo buscaba por todos lados, pero ya no estaba. Seguía caminando, alguien me señalaba y empezaban a perseguirme entre la gente, al tratar de correr sabedios como también perdía la llave. Estaba a punto de llegar a la avenida cuando me tomaban por los brazos, eran dos hombres jóvenes, se veían desesperados, querían la llave... pero... yo ya no la tenía...
llevaba una llave con la que podía manipular el tiempo y bajo el brazo llevaba escondido, un libro negro con un ojo en la portada. Supuestamente si lo sostenía en mi mano y lo pensaba podía volverme invisible, pero no lo hacía, seguía caminando. En el piso habían mantas con diferentes cosas que se vendían como aretes y libros viejos, una especie de tianguis muy atascado, a lo lejos podía ver una calle por la cual saldría de ese lugar, trataba de abrirme paso hacia ella y en mi camino, no me fijaba y tropezaba con una manta, perdía el libro... lo buscaba por todos lados, pero ya no estaba. Seguía caminando, alguien me señalaba y empezaban a perseguirme entre la gente, al tratar de correr sabedios como también perdía la llave. Estaba a punto de llegar a la avenida cuando me tomaban por los brazos, eran dos hombres jóvenes, se veían desesperados, querían la llave... pero... yo ya no la tenía...