viernes, noviembre 16, 2007

Búsqueda


Siempre habían sabido que la casa donde vivían fue construida sobre un terreno con vestigios prehispánicos. La iglesia de San Marcos en la plazuela que está a unos cuantos pasos en el callejón tiene en sí, su propia historia colonial. Íncluso cuando construyeron su casa encontraron unas vasijas prehispánicas y puntas de flecha que siempre andaban rodando por la casa y que ahora nadie sabe dónde están. Pero con la reciente noticia de que constuirían un metro (que uniría la línea azul con la verde, no se los números) en la tan mencionada placita y realizadas las primeras excavaciones, que dejaron sin agua a media iztapalapa, no solo hayaron vasijas ancestrales, si no que se encontraron con los restos de una construcción entera que los arqueólogos nacionales sedientos de descubrimientos y dinero no tardarón en ir a acechar como buitres en el desierto, calificándola de patrimonio nacional y por lo tanto intocable.Toda obra ha sido detenida hasta que se resuelva el lío político administrativo y mientras tanto han surgido rumores... acerca de una recomensa o remuneración (como suene mejor) que nadie sabe si es monetaria o imaginaria a cualquier vecino que encuentre cualquier objeto o resto (y si es humano mil dolares mejor) de interés histórico que sirva para presionar al jefe de gobierno para detener la construcción del futuro metro San Marcos, planeado supuestamente para el 2015. Y ya que las vasijas y las puntas de flecha estaban perdidas en algún lugar recóndito e inimaginable de su casa, decidieron que era más fácil excabar y desenterrar algo más, así fue como decidierón quitar el piso de baldosas del cuarto de Luis y empezar a cavar, a él pareció no importarle mucho todo el asunto, con el único inconveniente de que ahora duerme en la sala...

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