un poeta y una desconocida
se amaron en el espacio de un instante
pero jamás volvieron a verse
Esta canción él la compuso
esperando que su desconocida
una mañana de primavera la escuchará
a la vuelta de cualquier esquina:
La luna de ópalo pone una diadema en tu cabello rojo
La luna tan roja de gloria salpica tu falda llena de agujeros
La luna tan pálida acaricia lo opalino de tus ojos cansados
Princesa de la calle serías bienvenida a mi roto corazón
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