martes, enero 31, 2012

Cuando uno está o se siente bien, que fácil es olvidar las horas o incluso los días en que se estuvo mal y que en ese entonces se sentían eternos e intransitables... se olvida fácil el dolor físico y el dolor emocional que trae la expectativa y se olvida también el dolor que da el escuchar el segundero del reloj avanzar incansable por la noche...

Pero ahora me siento bien y de pronto los planes no se ven tan lejanos ni tan inalcanzables...

jueves, enero 05, 2012

"Y lo mas intolerable es que se convierta en pasado quien uno recuerda como futuro..."

miércoles, enero 04, 2012

Mañana en la batalla piensa en mi...

Acabo de ver la película "Ricardo III" de Shakespeare, protagonizada por Laurence Olivier; en youtube, hubiera sido difícil si no hasta imposible haberla pescado en la televisión. Y emulando al protagonista de mi libro que vio un par de escenas en su madrugada... y sintió escalofríos tras ver la escena donde Ricardo III esta "siendo haunted" (como él diría) por los fantasmas de las personas que asesinó, y es que en verdad es espeluznante, yo también, como él (o más bien ellos: el protagonista del libro y el rey), sentí escalofríos...


"Mañana en la batalla piensa en mi y caiga tu espada sin filo: desespera y muere" "Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días en sangrienta batalla: caiga tu lanza". "Piensa en mí cuando fui mortal: desespera y muere" "Esa desdichada Ana, tu mujer, que nunca durmió una hora tranquila contigo, llena ahora tu sueño de perturbaciones. Mañana en la batalla piensa en mi, y caiga tu espada sin filo: desespera y muere"


Algunas noches, durante el conticinio me he encontrado aún despierta y creído a mi misma "haunted" o haber deseado: pesar al día siguiente sobre el alma de alguna que otra persona... sin desearlo realmente supongo...

y es que desde hace un par de semanas tengo un coraje atravesado, el coraje o la contrariedad de ver a mi familia mermada de un miembro que se desprende caprichosamente, a veces nos (me) cabrea ver que las personas que queremos (quiero) no son felices y sentenciamos (o lo hago yo) al causante de esa infelicidad, sin conocer razones: "que pese el recuerdo sobre tu alma, caiga tu espada sin filo y desespera" . Cuanta razón tienen Johny y Edmundo Dantés: el castigo como compensación moral para el agraviado del crimen cometido... y aún así, es algo ya inútil, de cualquier manera.

sábado, diciembre 24, 2011

Herencia: algo más que un bonito lunar en el rostro ...

martes, noviembre 22, 2011

I need to know, I need to know. Come on baby boy coz I need to know...