Otra vez tuve uno de esos sueños de persecución, estaba huyendo (de algo que no recuerdo que era) en bici por Tlalpan.
Llegó un tercer colibrí al bebedero, por estadística no pueden ser todos hombres así que les puse: Toby, Coby y Molly.
Descubrí que las horas tienen más tiempo del que suponía.
Llegó un segundo colibrí al bebedero, a él le pusé Coby.
Juzgo (severamente) a las personas en relación a cómo tratan a los perros, cuantimás si son los míos. Mi primo está en la lista negra.