Sin embargo
por ti
cambié...
por ti
cambié...
la felicidad de nuestra vida juntos pinta nuestro vacío corazón...
Ayer por la tarde me quedé dormida y tuve una pesadilla, tan bien estructurada que no me di cuenta, cómo en otras ocasiones, que sólo era un sueño. El despertar fue aún peor, escuché ruido y abrí los ojos de golpe, aunque la luz aún entraba por la ventana, estaba asustada y con la sensación de “deber” estar en otro lugar.